"Porque simplemente, por razones de la vida, a veces, algo tan grande que no tiene fin se nos queda tan pequeño que no nos podemos conformar solo con eso. Y necesitamos un numero, un símbolo, algo... que nos sirva para expresar todo aquello que nos llena. Y por eso se creo un doble infinito"

Doble Infinito

jueves, 9 de mayo de 2013

Capítulo 1:


Se despertó de golpe y asustada. Miro hacia el pequeño reloj de su mesita de noche, marcaba las 6. Sus mejillas estaban mojadas a causa de unas pequeñas lagrimas que se deslizaban por su rostro. Había tenido otra pesadilla, la misma pesadilla que se repetía cada noche…
Se movió inquieta en la cama, mientras un escalofrió le recorría todo el cuerpo. Cogió la colcha que se había caído al suelo y se la coloco bien para taparse todo el cuerpo. ¿Por qué no paraba de tener esa pesadilla? ¿Significaría algo?
Desde que había comenzado su ultimo curso en la escuela pasaba mala noche. Las primeras semanas lo achacaba a los nervios y al estrés, pero después de varios meses sabia que ese no era ese el motivo. Pensó que en relación al año anterior tampoco habían cambiado tantas cosas, el colegio seguía siendo el mismo, sus amigos seguían siendo los mismos, su trabajo seguía siendo el mismo, las expectativas que tenia en cuanto a la vida eran las mismas y los profesores seguían… no, habían cambiado los profesores, o por lo menos uno. ¿Seria esa la causa de sus pesadillas? Cerro los ojos intentando encontrar respuesta a su pregunta. Era una locura pero también era cierto que su nuevo profesor de historia del arte la ponía enferma, no se caían nada bien entre los dos, acababan todas las clases discutiendo sobre diversos temas como la suerte, la vida, el amor, las expectativas… tenían puntos de vista completamente opuestos, pero esa no era la causa de que le cayera mal, no. La causa de su supuesto “enfado” con aquel profesor de historia de arte que no llegaba a los 40 años de edad, alto, delgado pero fuerte, con el pelo negro como la noche y ojos verdes como la hierva que crece en primavera y según sus compañeras de clase (aunque ella totalmente desacuerdo con aquella opinión) “súper atractivo y sexy”, la ponía enferma por su prepotencia y su arrogancia. Se paseaba por los pasillos del colegio seguido, de un grupo de alumnas babeantes, con un andar que desprendía arrogancia a cada paso que daba y una sonrisa perfectamente blanca de prepotencia que te decía “mírame soy perfecto, soy un dios”.  Que asco le daba, sí, asco, esa era la palabra. No soportaba a la gente como él, gente que cree que el mundo gira entorno a ellos y que son superiores a todos.
Abrió de nuevo los  ojos y se levanto de un salto de la cama. Aun quedaba una hora para que sonara el despertador pero se negaba a volver a ese mundo de pesadillas. Se puso sus zapatillas y se deslizo, como si estuviera haciendo esquí de fondo por el pasillo hasta llegar a la cocina. Encendió la cafetera y mientras esta se calentaba se sentó en la encimera de mármol. Un flasback al pasado la atrapo haciéndole recordar:

-Buenos días a todos y a todas- dijo su nuevo profesor de historia del arte- como ya bien os habrá comentado vuestra tutora, voy a ser vuestro nuevo profesor de la fantástica asignatura de historia del arte. Sustituyendo así a la profesora Sandra que como también os habrán comentado se ha jubilado este mismo año.

Lo primero que pensó ella era que iba a ser todo un fastidio  no tener a Sandra aquel año. Se llevaba realmente bien con aquella profesora, la adoraba y adoraba aquella asignatura.  Miro fijamente a su nuevo profesor mientras explicaba el programa de todo el año. En un primer momento parecía un hombre simpático, sonriente y apasionado por el mundo del arte y pensó que se llevarían bien. Pero entonces miro a toda la clase y paseando la vista por todos los pupitres, se dio cuenta de las caras de embobamiento de todos sus compañeros. Parecía que todos estaban bajo una especie de hechizo que los hacía mirar a aquel profesor con absoluta fascinación como si fuera un dios o un superhéroe. Lo miro otra vez a él y presto atención a lo que decía y que tenia cautivada a toda la clase.
-…y no quiero que la gente se tome esta asignatura a la ligera, ni la subestime. Es una asignatura que va mas haya del arte, y espero que cuando acabéis el curso seáis un poco menos ignorantes e incultos de todo aquello que os rodea. Porque sinceramente podéis saber muchas matemáticas, mucha física, química etc. Pero si no sabéis lo que os voy a enseñar yo, no llegareis ni a fregar suelos en este colegio. Si alguien cree que puede ser mas listo que yo ya puede levantarse de su sitio e irse. – izo una pausa mirando fijamente a todos sus alumnos. Ella no se lo podía creer, como un hombre podía ser tan arrogante, todo lo que había dicho lo había dicho con un tono de desdén y de superioridad inigualables. ¿Qué demonios se creía aquel hombre? ¿Dios? Aunque por la forma en que lo miraba toda la clase si que lo parecía ¿Qué les pasaba a todos, no veían y escuchaba lo mismo que ella?
-Bueno visto que nadie se levanta os voy a dejar algo muy claro para que nadie luego se me venga a quejar por las notas de clase. Yo –dijo señalándose con el dedo- soy un diez, nadie de aquí sabe más que yo, y me habéis dado la razón cuando nadie se a levantado y se ha ido.- sonrío creídamente sabiendo que él tenia razón- Y vosotros desde ahora partís de un cinco, porque supongo que algo os habrá enseñado Sandra durante todo el anterior año. A partir del cinco vosotros mismos y con lo que me demostréis, seréis los que decidáis si sois más que un mero cinco. Y al final del curso, si creo que alguien es merecedor de un 10 tendrá a cambio más que la buena nota, pero tener claro que es casi imposible llegar a mi nivel.
Toda la clase se quedo en silencio, asombrados y fascinados por las palabras de aquel profesor. Ella que también estaba asombrada y fascinada por lo chulo que se creía aquel hombre y entonces dijo en voz alta:
-Perdone – él la miro con ojos asombrados como si le sorprendiera que alguien se atreviera a hablarle – ¿y quien es usted?
-¿Cómo? – dijo sorprendido por la pregunta de aquella joven de pelo y ojos castaños.
-¿Qué quien es usted? Como se llama, porque durante toda su presentación y su discurso de dictador no nos ha dicho como se llama. ¿O es que acaso pretende que le llamemos señor 10? –dijo ella con tono despectivo hacia él
Toda la clase se quedo en un primer momento helada por las palabras que había dicho su compañera pero después uno de sus compañeros empezó a reír y todos le siguieron a coro. El profesor “10” puso orden y silencio enseguida y dijo:
-¿Cómo se llama señorita?
-Nahia
-¿Nahia?
-Sí ¿algún problema?
-No que va. ¿Usted sabe señorita Nahia que significa su nombre en euskera?
-Sí, lo se –respondió cortantemente- Zein da zure izena? (1)
-Euskera hitz egiten duzu? (2)dijo con asombro
-Solo un poco, bueno ¿va a responder a mi pregunta? ¿O es que le gusta hacerse derogar?
-Me llamo Derek -dijo mirando a Nahia directamente a los ojos
 En ese momento sonó el timbre y todos los alumnos se pusieron a recoger sus cosas y se fueron. Nahia también recogió sus cosas y cuando paso por al lado de aquel profesor de ojos verdes como la hierva que crece en primavera oyó que este le susurraba:
-Agur – que significaba “adiós” en una lengua que solo había oído hablar a otra persona desde hacia años

Volvió a la realidad desde aquel flasback gracias a que la cafetera le avisaba de que estaba lista con un pitido. Se hizo un café y mientras se lo tomaba se puso ha hacer unas tostadas y a freír beicon. Mientras este se freía lentamente en la sartén otro recuerdo, del pasado sobre aquel extraño profesor al que no soportaba, le vino a la mente:

-Y esta obra escultórica llamada “Eros y Psique” del artista Cánovas –dijo Derek señalando hacia la imagen que
se proyectaba en la pantalla de un proyector. -  es el momento en que Eros habiendo perdonado a Psique vuela hasta donde esta el cuerpo de su amada sumido en el “sueño estigio” y la besa para que despierte. Esta obra representa el verdadero amor entre dos personas, un amor perfecto que no se detiene ante nada y que por lograr el perdón de la otra persona amada se daría hasta la vida. Un amor que cualquier persona desea alcanzar.
-Perdone –dijo Nahia levantando la mano-  Perdone pero no estoy de acuerdo con lo que acaba de decir
Derek miro a Nahia a los ojos intentando descifrar en su mirada si aquella interrupción la había hecho para llevarle la contraria como todos los días desde que empezó el curso y provocarle.
-Dígame señorita Nahia – dijo con un tono de desdén – En que no esta de acuerdo
-En que el amor entre Eros y Psique sea el amor perfecto y que debamos llegar a aspirar a tener un amor así
Derek se veía totalmente descolocado ¿cómo podía cuestionarle una cosa así? En todos sus años de existencia aquella obra en concreto había representado para él el ideal perfecto de amor, era una obra que con solo mirarla le llenaba, una obra que se había convertido en su máxima aspiración en su vida, encontrar un amor como el de Psique y Eros.
-Sabe que lo que esta diciendo es una completa locura ¿no?
-No, la locura es que usted piense que esa obra y el significado que guarda sea a lo que tengamos que aspirar
-Explíquese por favor
Nahia sonrió como si realmente estaba esperando que aquel profesor de ojos increíblemente verdes le diera el turno de palabra. Su mirada era la misma que la de un león mirando a su presa, poderosa con ansias de devorarlo.
-Para empezar, el amor entre estos dos personajes no es perfecto porque si Psique realmente hubiera amado a Eros esta no hubiera encendido la lámpara para ver quien era su amado
-Todo amor tiene su pequeña imperfección que lo hace perfecto.
-Si pero encendiendo la lámpara, Psique perdió lo mas importante de una relación amorosa, la confianza. Psique tentada por sus hermanas desconfió de Eros, si fuera una relación perfecta no hubiera desconfiado de este.
-Psique cometió un error –respondió Derek- pero se arrepintió y casi dio su vida para lograr que Eros le perdonara. Además te estas equivocando al decir que lo mas importante de una relación es la confianza en el otro.
-¿A si? ¿Pues entonces que es lo más importante? –dijo con un tono de verdadero enfado, no soportaba a aquel profesor. Que sabrá el de amor, él que era un hombre prepotente y arrogante no podía saber nada. Nahia estaba disfrutando de verdad con aquella discusión, le estaba encantando demostrar que ella, como siempre, tenia razón, y lo estaba logrando hasta que su profesor dijo:
-El amor. El amor es lo más importante en una relación. Es el mismo amor el que nos lleva a confiar en la otra persona, pero es también cierto que el amor tiene sus debilidades pero en esta historia se demuestra que a pesar de haber cometido tal error, Psique se arrepiente terriblemente y es el amor que siente hacia Eros la que la lleva a querer enmendar su error y a casi dar su vida por él. Y es el amor de Eros que siente hacia Psique el que le lleva a perdonarla y a despertarla del “sueño estigio”. Es cierto que la confianza es muy importante pero es el amor el que nos lleva a cometer un locura como querer a una persona que una vez te traiciono

De repente le llego un olor a quemado que la saco de golpe de aquel estado de somnolencia en el que había caído Nahia. Era el beicon que se estaba quemando.
-Mierda, mierda, mierda –dijo mientras apartaba la sartén del fuego y con un tenedor sacaba el beicon y lo ponía en un plato- maldita sea…
Apago el fuego y se quedo parada de pie enfrente  del plato de beicon quemado, mirándolo con pena y rabia a la vez. Pena porque se había cargado su desayuno y rabia por la razón que la había llevado a distraerse y quemar el beicon.
-“una locura como querer a una persona que una vez te traiciono” - dijo en voz alta y poniendo tono burlón – maldito inútil… se nota que a él no le han traicionado nunca. Si supiera lo que duele que te traicionen mirarías esa puñetera obra de arte con otros ojos….
Nahia tenia la costumbre de pensar en voz alta, los que la conocían bien ya sabían que no hacia falta que respondieran a esos pensamientos, pero aquellos que no la conocían, se quedaban siempre un poco desconcertados ante tal costumbre.
Cogió el plato de beicon y lo puso en la mesa de la cocina. Se sentó apoyando los codos en la mesa y escondiendo la cabeza entre las manos.

-Oh Nahia no sabes cuanta envidia te tengo.
-¿Envidia? ¿Envidia por que? – respondió a su amiga Sam cuando salían de clase de historia del arte.
-¡Por como te mira Derek! Ese cachas de ojos verdes… que tremendo esta el condenado
-¿Y como me mira si se puede saber? ¿Con  asco, desprecio, odio, repulsión….?
-¡Alaaaaa! ¡Pero que dices! ¡Te mira con completo deseo, esta enamoradísimo de ti!
-jajajajjajajajaajajajajajja clarooo…. Jajajajajjaja solo te falta decir que es un dios y que es comedido y humilde…
-No se porque te ríes cuando sabes que tengo razón… -dijo su amiga – además tengo la teoría de que Derek es un vampiro.
-Pero Sam… ¿tu te estas oyendo?
-Sí y todo lo que digo es cierto y tiene su explicación.
-¿A si? Pues venga, explícate –dijo deteniéndose  colocándose enfrente de ella
-Para empezar Derek es un pivon y todos los vampiras son guapísimos
-Claro como has visto tantos vampiros…
-Pues sí, en la serie de televisión Crónicas Vampíricas todos los vampiros que sales son dioses griegos. Además, si te fijas Derek cuando explica las cosas de historia las explica muchas veces como si el las hubiera vivido, como si hubiera estado allí cuando sucedía, y eso es porque como es un vampiro, es inmortal y debe de tener muuuuchoooos años
-Sam –dijo Nahia colocando las manos en los hombros de su amiga- Derek, ¡NO ES UN V-A-M-P-I-R-O!
-Sí que lo es, y ademaaaas le GUSTASSSSS. Y mucho por lo que veo en clase
-Ahí que tonterías dices
-Os pasáis las clases discutiendo además a ti también te gusta
-¿¿QUÉ?! ¿¿¡¡Pero estas loca!!??
-Hombre te encanta, te encanta y te encanta llevarle la contraria para discutir con él y que crezca tu enorme ego para demostrar que tu tienes razón, cosa que no siempre es así porque a la vez que tu repartes “zascas” él te los devuelve. Nahia admítelo… te encanta.
-No, no es verdad, y no voy a admitir cosas que no son.
-Sí que es verdad, y todos pensamos lo mismo. Ya veras que acabareis juntos
-¡¡SAM!! ¡Que es mi profesor! Y además es un viejo
-si, si… un viejo que esta tremendo. Deja de intentar tener razón porque no la tienes y cuando acabéis juntos te diré con mucho placer: ¡TE LO DIJE!


-¿Nahia? ¿Te sucede algo?
Nahia dio un respingo en su asiento y se giro de golpe.
-No que va, simplemente estaba pensando….
Su compañero de piso Ricardo al que ella le gustaba llamar Ricky se acerco y le dio un beso en la mejilla.
-¿qué tenemos para desayunar? -Dijo sentándose en la silla de enfrente de la de Nahia
-Carbón – respondió ella mirando decepcionada el plato con el beicon quemado
- Mmmmm… -dijo cogiendo un trozo de beicon- carbón con sabor a beicon mi favorito- Y se lo metió entero en la boca. Nahia se rio descontroladamente por el comentario de su mejor amigo y compañero de piso.– ¡Oooh Nahia es el mejor trozo de carbón con sabor a beicon que he probado en la vida!
Nahia se sigo riendo, le encantaba aquel chico que tenia enfrente, siempre sabia como hacerla sonreír, era una de las personas más increíbles que conocía.
-¿Alguna vez te he dicho todo lo que te quiero? – le dijo ella entre risas
-No – dijo bajando la cabeza y poniendo pucheritos como un niño pequeño cuando no le dan un caramelo- nunca me lo has dicho y por eso lloro todas las noches…
Nahia se rio de él, se levanto de la silla y se acerco a la silla donde aun estaba sentado él. Lo abrazo por detrás y le dio un sonoro beso en la mejilla.
-Pues sí, te quiero mucho, mucho, mucho, mucho, muchichisisisisimoooo
-Más que al chocolate?
-Sí, más que al chocolate y no sabes lo mucho que me gusta el chocolate
-¿Que no lo se? Recuerda que soy yo el que va a comprarte chocolate a las 4 de la mañana solo porque te a entrado un antojo tremendísimo de chocolate.
-Sí, exacto, por eso te quiero tanto – y le dio otro beso en la mejilla y seguidamente le lamio la mejilla con la lengua o como ella lo llamaba, le dio “un beso de vaca”
-¡No te has atrevido a hacerlo! –dijo el medio riéndose y levantándose de la silla
-Yo creo que sí- dijo ella retrocediendo lentamente mientras intentaba aguantarse la risa
-Pues si quieres guerra…- dijo mientras se acercaba a ella- ¡guerra tendrás! – y se lanzo a por ella, pero Nahia reacciono a tiempo y se escapo corriendo hacia el otro lado de la mesa. Ricky la siguió corriendo intentando alcanzarla pero ella era muy rápida y se le escapaba.
-Oh Ricky, Ricky, Ricky…. Que no ves que no puedes atraparme.
-¿Me estas retando? –respondió mientras le miraba de forma juguetona
-Tal vez…
Y Ricky volvió a lanzarse para cogerla pero esta de nuevo le esquivo. Empezaron a perseguirse dando vueltas alrededor de la mesa de la cocina, hasta que para la sorpresa de Nahia, Ricky pasando por encima de la mesa por un salto, se tiro encima suyo y la derribo contra el suelo. Los dos quedaron tumbados  en el suelo riéndose descontroladamente mientras el uno al otro se intentaban hacer cosquillas.
-Va, va para –dijo Nahia entre risas
-¿Acaso estas pidiendo clemencia? –respondió él también riéndose
-No, digo que pares porque sino, no llegaremos al colegió – Ricky paro de hacerle cosquillas y se quedaron los dos callados, en el suelo, respirando fuertemente a causa del esfuerzo de haber corrido.
-Ya son las 7 y media…. –dijo Ricky mirando el reloj- tendremos que hacer un dance para llegar – un dance era una expresión que se había inventado Ricky, y era poner música de fiesta y hacer todo, ducharse, cambiarse, desayunar… mientras bailaban descontroladamente. Habían comprobado los dos de forma muy graciosa y curiosa que cuando hacían todo bailando, mientras  escuchaban música marchosa de fiesta, que iban el doble de rápido de lo normal. Ricky había llamado a ese fenómeno dansimania y ella había incluido a su diccionario personal aquella expresión.
-Estoy muy cansada para hacer un dance ¿lo dejamos para esta noche?
-Que pasa,  ¿te has olvidado ya de lo que tienes esta noche?
-¡OSTRAS! – grito mientras se incorporaba de golpe- ¡es verdaaaad! ¡El concierto!
-Exacto, el concierto que tu llevas esperando desde hace mil millones de siglos.
-¡Ooooh Ricky que guay! – se levanto corriendo y dejando a su amigo en el suelo corrió hacia la ducha y grito excitada- ¡Hoy va a ser el mejor día de mi vida! ¡Y nada me lo va a estropear! ¡Ya veras!

Y Nahia tenia razón, iba a ser el mejor día de su vida hasta la fecha, pero lo que no se podía imaginar, era que su vida iba a cambiar por completo ese mismo día.






(1) <<Zein da zure izena>> es euskera y en español seria <<como se llama?>>
(2) <<Euskera hitz egiten duzu>> es euskera y en español seria <<¿habla usted euskera?>>

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