Antes de salir por la puerta de casa Nahia se miro junto con
Ricky en el espejo de la entrada. Este advirtió el gesto y le rodeo los hombros
con un brazo. Ricky era mas alto que ella, y a su lado ella parecía un pequeño
gatito inofensivo. Ella paseo la vista por su propio reflejo en el espejo, no
era muy alta, era delgadita pero con alguna que otra curva, tenia el pelo
castaño y unas facciones suaves que trasmitían serenidad y amabilidad. Tenia
unos ojos grandes y marrones enmarcados en unas pestañas largas, negras y
espesas. Ella nunca se había considerado guapa, sino normal, del montón. Él
miro el reflejo de ella en el espejo, su mejor amiga era un chica que destacaba
entre las demás, a pesar de los esfuerzos que ponía esta en no destacar. Era
muy guapa y cualquier chico estaría dispuesto a estar con ella, pero sonrió
gracioso, al recordad como ella sin darse cuenta siquiera había rechazado a
todos los chicos que se habían enamorado de ella.
-Pero que guapo estas Ricky – dijo dándole un beso en la
mejilla y rompiendo aquel silencio – Aun no puedo comprender como no tienes
novia.
Él sonrió divertido por el comentario de su mejor amiga,
pero su sonrisa escondía una nota de tristeza, si ella supiera la verdad….
-¿Y tu te has admirado en el espejo Nahia? Aun no comprendo
como no ha venido a buscarte la policía por ser tan ilegalmente preciosa.
Ella rio sonoramente y miro a través del espejo a su mejor
amigo. Su ojos grises y alegres destacaban en aquel rosto perfecto y bello, pero
lo que más llamaba la atención de aquel chico no era ni sus ojos, ni su
perfecto rostro ni siquiera su enorme cuerpo musculoso que se escondía debajo
de una sudadera verde lima, no, lo que mas destacaba era su pelo, su pelo
pelirrojo medio despeinado que hacia de su amigo un chico con una belleza
diferente. Además su compañero de piso poseía una personalidad desbordante,
haya donde fuera siempre hacia amigos, todos en el colegio lo adoraban y todas
las chicas buscaban su compañía. Siempre alegre y gracioso haya a donde iba
conseguía conquistar hasta la persona menos amigable que podía existir.
-Bueno – dijo cogiendo a su mejor amiga en brazos y
poniéndola sobre su hombro como si fuera un saco de patatas –vámonos o
llegaremos tarde.
-¡Ricardooo! -dijo
medio riendo pero fingiendo enfado – ¡bájame ahora mismo!
Su amigo desoyendo su orden abrió la puerta de su
apartamento y salió dirigiéndose al ascensor.
-No se preocupe mi lady yo la llevare hasta su carruaje real
Nahia se empezó a reír mientras con poca fuerza le propinaba
en la espalda unos cuantos golpes fingiendo resistencia
-Va vamos bájame.
-Lo siento mi lady sus pies son demasiado delicados para
correr el riesgo de que se hagan daño al andar – lo decía todo intentando
imitar el tono de las películas de príncipes y princesas del siglo XIX
Ya habían bajado en el ascensor y se dirigían al exterior
-¿Vas a llevarme así todo el camino?
-Por supuesto que no, solo hasta su carruaje real
Salieron al exterior y la gente que pasaba por la calle los
miraba con desconcierto y sorprendidos. Nahia saludo a una señora mayor con la
mano, que se les había quedado parada mirándolos.
-Hola ¿que tal? – dijo ella con tono divertido. La señora
puso los ojos en blanco y siguió su camino –La gente nos mira raro – susurro a
su amigo
-¿Desde cuando nos importa lo que piense la gente de
nosotros?
-Desde que nos toman por locos y decidan darnos una camisa
“especial” para locos
-Vaaaa, pamplinas
Se paro enfrente de una moto y Ricky bajo a Nahia. Saco unas
llaves del bolsillo y abrió un compartimento de la moto, saco un casco y se lo paso
a ella. Mientras ella se intentaba abrochar el casco él saco el suyo de otro
compartimento y se lo puso. Se subió a la moto y la encendió.
-¿Subes? – dijo girándose hacia ella
-Espera no consigo abrocharme el casco
El extendió la mano y la ayudo a atarse el casco
-Listo
-Oh! Lord Ricardo mi salvador –dijo ella en un tono de
completa burla
-Va venga, subes o me voy sin ti
Se subió a la moto y le rodeo con los brazos
-Sabes que nunca te irías sin mi. Me amas – le susurro a la
oreja
-Cuidado princesita no me tiendes
Y diciendo esas palabras arranco la moto y puso rumbo a un
lugar que ambos detestaban llamado: Colegio.
Llegaron con el tiempo justo, demasiado justo incluso…
Sam los esperaba como siempre en la puerta del colegio. Esta,
estaba apoyada en una columna. Llevaba el pelo negro ondulado suelto, que
enmarcaba su rostro de forma perfecta. Tenia unos rasgos muy finos, de ojos
verdosos, delineados con un lápiz negro, que resaltaban en su tez pálida con
aspecto de porcelana, junto sus labios, esta vez pintados con un color rosa
chicle. Su amiga era alta, y como siempre le decía Nahia, con cuerpo de
supermodelo de pasarela, a pesar de que ella lo negara constantemente y
escondiera su cuerpo bajo jerséis anchos y largos, como aquel día, que llevaba
un jersey de lana rosa clarito (su color favorito) con unos leggins negros que
hacían resaltar sus largas piernas y botas, también negras, de estilo militar.
Sam les dedico a los dos una mirada asesina mientras estos
se acercaban apresuradamente hacia ella medio corriendo.
-Ya era hora ¿no?
-Lo siento pequeña – dijo Nahia poniéndose un poco de
puntillas y dándole un beso en la mejilla rápidamente – culpa del tiempo…
-¿Del tiempo? –respondió medio riendo y apresurándose junto
a ellos a entrar en el colegio- Que pasa ¿que de casa a aquí habéis pillado un
tornado o un tsunami? Va venga hermanita, no se te ocurre una escusa mejor?
Estas perdiendo facultades….
-¡Oyeeee! Yo no estoy perdiendo nada – dijo haciéndose la
ofendida – simplemente el tiempo no se adapta a mi ritmo de vida…
-Amor, a sido culpa mía, he entretenido a Nahia esta mañana
y…
-Espera, espera…. ¿Amor? ¿Desde cuando la llamas así? – interrumpió
Nahia medio riéndose – Bueno déjalo, ya lo discutiremos en otro momento. ¿Que
hora llevamos?
-Ocho y me como un bizcocho – respondió Sam mirando la
pantalla de su móvil. Su amiga siempre hacia rimas absurdas como aquella…
Y justo en aquel momento, empezó a sonar el timbre de la
escuela
-¡Ostras! ¡Correr, correr! – grito Ricky
Los tres corrieron apresuradamente por las escaleras y justo
entraron en la clase cuando el timbre dejo de sonar.
-Por los pelos – susurro Sam mientras se disponían a ir
hacia sus sitios.
-Señorita Samanta –odiaba que la llamaran por su nombre
completo- ¿me puede decir que se supone que están haciendo?
Los tres se quedaron parados mirando a su profesor de
Historia del Arte. Nahia miro a su alrededor y vio que todos sus compañeros ya
estaban sentados.
-Pues… íbamos a sentarnos en nuestros sitios… -respondió con
timidez y no muy segura de su respuesta
-Ricardo, me puede decir para que sirve el timbre
-Para… ¿indicar cuando acaba y empieza una clase?
-¿Me lo esta preguntando a mi o afirmando? – dijo el
profesor de ojos verdes como la hierva que crece en primavera.
-¿Afirmando?
- Y señorita Nahia ¿cual es la norma que se aplica a los
alumnos que llegan más tarde de que suene el timbre?
-Tienen que quedarse de pie en el fondo de la clase hasta
que el profesor los haga sentarse.
-Muy bien, procedan pues…
Nahia y Sam se giraron y se dispusieron a irse hacia el
fondo de la clase, pero Ricky, con cara de sorprendido y medio riéndose le dijo
a su profesor:
-Ah! Espere… ¿Qué no es una broma?
-¿Usted me ve con cara de que le estoy gastando una broma?
-Bueno… en realidad no se que cara pone cuando gasta una
broma pero es que solo hemos llegado un segundo tarde no creo que sea para
tanto…
-Ciertamente -dijo
Erick mientras se acercaba un poco más a Ricky – me sorprende que no haya sido
la señorita Nahia quien haya cuestionado la normativa… - poso la mirada en
Nahia para ver como esta reaccionaba y luego volvió a dirigir su atención a
aquel chico que siempre iba con ella. – De todos modos… le diré que la
normativa esta para cumplirla, pero como veo que no esta de acuerdo con esta,
le propongo que en vez de quedarse en el fondo de la clase, se quede fuera de
la clase. ¿Le gusta más esta nueva proposición?
-Ahora que lo dice… el fondo de la clase no esta tan mal, es
más, ahora mismo voy para haya. – dijo mientras hacia ademan en irse
-Me alegra que piense así, porque se va a quedar toda la
hora de pie en el fondo, así a lo mejor aprende a no cuestionar las normas que
impongo en mi clase. Pero no se preocupe, sus dos compañeras le acompañaran
también.
Ricky fue con su típica sonrisa de: “por favor no me matéis”
hasta donde estaba Sam y Nahia y les susurro:
-¿Veis? Negociando todo es posible....
Las dos se miraron entre si y no supieron si matar a su
amigo o echarse a reír por sus comentarios. Nahia pensó que su mejor amigo
estaba loco de atar, pero ciertamente le encantaba aquel chico.
-Bueno – dijo Erick – tras la interrupción de sus compañeros
prosigamos la clase… Les estaba preguntando donde nos quedamos ayer.
Una chica que se sentaba en la primera fila rubita de pelo
rizado que se llamaba Paola levanto la mano. El profesor la miro para que
contestara
-En la pagina 146. Estabas explicando quien era Leonardo Da
Vinci
-Gracias señorita Paola, me alegra saber que aun hay gente
atenta en clase y que muestra interés por la materia…
Nahia se tapo la boca con la mano para no reírse, ya que en
realidad no habían ni empezado a explicar quien era aquel artista, es más, él
mismo profesor el día anterior les había dicho que no empezaba a explicar a
Leonardo Da Vinci hasta el próximo día porque para dejar a medias la
explicación de tal gran artista era mejor no empezarla.
-Señorita Nahia quiere compartir con el resto de la clase
que le hace tanta gracia…
-Nada en particular señor… simplemente me reía por pura
felicidad
Erick miro a Nahia con desconcierto notaba a la chica como…
rara… a lo mejor eran imaginaciones suyas…
-Bueno pues prosigamos
con Leonardo….-él profesor miro el libro y por la expresión que puso se había
dado cuenta que no había empezado a explicarlo y que había metido la pata… en
vez de admitir su error dijo como quien no quiere la cosa:- como les comentaba…
Leonardo Da Vinci era un artista florentino perteneciente a la época del
Renacimiento italiano. Pero Leonardo no solo fue un famoso pinto sino que
también fue un gran anatomista, arquitecto, botánico, científico, escritor, escultor, filósofo, ingeniero, inventor, músico, poeta y urbanista.
Obsesionado con el
vuelo, que lo llevo a investigar sobre el vuelo de las aves y a crear
diferentes aparatos voladores, que no consiguió que funcionaran. Otra
curiosidad sobre Leonardo es que escribía de una forma peculiar… en vez de
escribir así – he izo una demostración en la pizarra escribiendo la palabra artista- escribía así- y escribió la
misma palabra pero esta vez al revés, como si estuviéramos mirando la palabra a
través de un espejo –este tipo de escritura hoy la conocemos como escritura
especular.
Toda la gente estaba
callada, a él le encantaba explicar todo tipo de curiosidades sobre los
artistas, creía que era una forma perfecta para familiarizarse con ellos y
posteriormente con sus obras.
A pesar de que estaba
explicando uno de sus artistas preferidos aquella clase estaba resultando
extraña y el motivo se debía a ella. Miro hacia Nahia que se encontraba de pie
sonriendo al final de la clase mientras tomaba algún que otro apunte en una
libreta roja que había sacado de su mochila. Ella no había dicho nada durante
toda la explicación, cosa que nunca sucedía ya que le interrumpía
constantemente para preguntarle cosas y lo que es más normal en ella, para discutir
con él sobre algún tema del que no estaba de acuerdo. ¿Le sucedería algo?
Continuo con la
explicación del artista durante toda la hora que duraba su clase y Nahia
permaneció toda la hora callada tomando apuntes mientras sonreía.
-Y bueno para finalizar como
normalmente me gusta hacer voy a decirles una frase que dijo nuestro artista
del día… -y pronunciando con un exquisito acento italiano como si de uno se
tratara dijo- “Una volta che abbiate conosciuto il volo, camminerete sulla terra
guardando il cielo, perché là siete stati e là desidererete tornare”
La clase se quedo muda,
las chicas lo miraban con total idolatría. Lo mejor es que ninguna sabia lo que
había dicho aquel profesor de ojos verdes como la hierva que crece en
primavera, pero ciertamente, parecía hermoso.
-Para los que no sepáis
italiano –dijo sacando a todo el mundo de su estado de somnolencia- he dicho: "Una vez hayas probado el vuelo siempre
caminarás por la tierra con la vista mirando al cielo, porque ya has estado
allí y allí siempre desearás volver."
Nahia se quedo pensando en aquella frase, consideraba que
era una estupidez porque nadie puede volar, a pesar de que en sus más guardados
deseos soñara con poder hacerlo algún día….
-Señorita Nahia ¿hay algo que quiera comentar con la clase
sobre lo que acabo de citarles?
Nahia se había pasado toda la hora evitando interrumpirle
para contradecirle, era su día y no quería que una discusión con aquel profesor
se lo estropeara así que contesto:
-No, no hay nada.
Y sonó el timbre justo cuando había recitado aquella
contestación. Todos sus compañeros recogieron sus cosas y se dispusieron a
marcharse hacia el aula de informática. Ella acompañada por Ricky y Sam se
dirigieron hacia la salida pero cuando pasaron por enfrente del profesor este
dijo:
-Espero que no vuelvan a llegar tarde a mi clase, ya que la
próxima vez será un cero de actitud como indica la normativa.
-No señor –contestaron los tres a la vez
-Y señorita Nahia, quédese un segundo que quiero hablar con
usted, ustedes dos ya pueden marcharse si así lo deseáis.
Sam y Ricky miraron a Nahia con cara de desconcierto esta
les indico con una mirada que la esperaran fuera y así hicieron ellos.
-¿Sucede algo? – pregunto Erick cuando sus dos alumnos
cerraron la puerta.
Nahia se sorprendió al oír aquella pregunta, pero más se
sorprendió al ver que su profesor no utilizaba la forma de usted para hablar
con ella como normalmente hacia mientras estaban en clase.
-¿Perdone? No le comprendo…
-Has estado durante toda la hora callada, cosa que
normalmente no ocurre, es mas, normalmente tengo que hacerte callar. Y por esa
razón me preguntaba si te sucedía algo para estar así…
Nahia miraba extrañada a su profesor ¿Por qué le hacia esa
pregunta tan extraña? Y lo más importante ¿Qué le importaba a él si a ella le
pasaba algo?
-No, no me ocurre nada simplemente no me apetecía discutir
-Así que ha habido algo con lo que no estabas de acuerdo
¿no?
-No exactamente… solo que la frase que has citado al final
no me ha parecido muy coherente
-¿Y porque no?
-Es imposible volar, los únicos que pueden hacerlo son los
pájaros y estos no nos pueden decir lo que se siente al volar, así que no
sabemos si añoraríamos el cielo como da a entender Leonardo.
-¿Sabes de que murió Leonardo?
-¿Por causas naturales?
-Eso es lo que se cuenta en los libros pero hay rumores que
corren, que dice que Leonardo murió de tristeza, dicen que Leonardo consiguió
volar una vez, solo una vez en su vida y que después de haber experimentado tal
sensación ya nada lo podría volver a llenar como aquello, y finalmente callo en
una depresión tan grande porque sabia que nunca más lograría sentirse así, que
murió…
Nahia se quedo callada y conmocionado por aquello que le
contaba su profesor, parecía una locura, y seguramente no fue así pero
entonces… ¿por qué sentía como si realmente aquello fuera verdad?
-Solo te diré que muchas veces las cosas no son siempre tan racionales como parecen y que lo que uno
más desea puede llegar a convertirse en su mayor desdicha.
Y finalizadas aquellas
palabras el profesor le hizo un gesto a su alumna como indicándole que ya podía
marcharse.
La verdad es que aquel
profesor era una persona extraña de verdad, intrigante y que hacia que Nahia
dudara de todo lo que sabia de cierto hasta el momento.
No hay comentarios:
Publicar un comentario